Montphoto 2018

Hasta ahora no había podido detenerme para agradecer a todo el equipo humano de MontPhoto por ofrecerme unos días increíbles, en los que me he sentido como en casa. Ha sido la primera vez que he acudido al festival, pero ya me siento parte de esta gran familia.También han sido unos días maravillosos en los que he podido intercambiar conversaciones de todo tipo con unos ponentes increíbles y con un montón de personas que han acudido a esta gran fiesta. Días así son inolvidables y marcan un hueco en el corazón, gracias.Gracias también por seleccionar mi fotografía «Opresión» como ganadora absoluta de Montphoto 2018. Es difícil describir todas las emociones y sentimientos que todavía llevo conmigo por haber recibido este reconocimiento al trabajo que estoy realizando en los zoológicos. Sobretodo porque es una imagen que marca un camino, generar conciencia sobre un problema que es real y que se encuentra en muchos de los zoológicos de España y Europa. Espacios minúsculos y artificiales que provocan un impacto negativo en el bienestar de muchos de los animales allí confinados.
Enhorabuena también al resto de premiados de las demás categorías y premios de AEFONA, y especialmente a mis compañeros de FONAMAD: Fotógrafos de Naturaleza de Madrid. ¡El nivel del concurso ha sido altísimo!

¡Gracias, gracias y mil gracias por todo! Montphoto es una experiencia IMPRESIONANTE

 

 

https://montphoto.com/website/noticies.asp?id_noticia=272

https://www.lavozdealmeria.com/noticia/5/vivir/160355/el-almeriense-miguel-angel-rubio-gana-montphoto

 

Disfruta del momento

Estas navidades visité durante varios días el Paraje Natural de Punta Entinas Sabinar para ver que aves invernantes se encontraban allí. En una de las charcas siempre veía unos 50 o 60 limícolas así que me dispuse a intentar sacar una buena imagen de ellos, pero el día que acudí  no tuve la suerte de verlos y los que observé estaban bastante disperos por las distintas charcas del entorno. Sinceramente, no sabía que hacer porque no veía mucha actividad por la zona y estuve un buen rato pensando donde situarme. Finalmente, decidí hacerlo en una pequeña charca donde he estado viendo desde el verano a un grupo de zampullines cuellinegros (Podiceps nigricollis).

Pasaba el tiempo y los zampullines no se acercaban, tan solamente podía fotografiarlos con el 600mm y, aún así, los quería tener más cerca. Pero si algo he aprendido en fotografía es a no impacientarse con las cosas, así que decidí quedarme un rato más. De pronto, un aguilucho lagunero (Circus aeruginosus) cayó en picado un poco más lejos de donde estaba y a los pocos minutos volvió a retomar el vuelo en dirección hacia donde yo estaba. Sabía que me pasaría justo por encima, pero cuando estás tumbado tienes poca libertad de movimiento y, en ese momento, tuve que decidir si intentar realizar la foto y espantar al ave o, por el contrario, pasar de la foto y disfrutar de ese momento. Decidí hacer lo segundo y el aguilucho paso a unos 2 metros sobre mí batiendo sus alas, un momento único que no sucede todos los días. No se que hubiera pasado si hubiese intentado fotografiar al aguilucho, pero lo que si se es que en este mundo donde todo se acelera cada vez más a veces no pasa nada por pararse a escuchar y sentir el presente sin querer consumirlo rápidamente.

Más tarde, la naturaleza me brindo con el acercamiento de los zampullines, de los cuales pude traerme una excelente colección de imágenes.

Espero que os guste la historia y la foto!

Disfruta del momento