Esperanza, lo último que se pierde

Recién regresados del viaje a Islandia, solamente he tenido tiempo de revisar las imágenes y poco más, pero quería compartir con vosotros esta imagen, no solamente por el lugar (precioso) sino por la historia que hay detrás de ella.
 
Para llegar aquí tuvimos que dejar la furgoneta al inicio de un camino debido a que las condiciones no eran muy buenas para pasar por él, así que crampones al pie y a caminar un buen rato. Al llegar al lugar, el cielo seguía espeso y prácticamente sin textura, ni una sonrisa nos daba…Tampoco se quedó atrás el viento, que soplaba con energía y debíamos sujetar los trípodes con fuerza para poder trabajar y así evitar la trepidación de la imagen.
 
La tarde pasaba y todo seguía igual, prácticamente sin color pero los atardeceres en Islandia son muy largos y la esperanza es lo último que debe perder un fotógrafo. Cuando ya algunos recogían el material recuerdo perfectamente al crack de Javier Alonso Torre diciendo algo así como “Nada de recoger, seguimos esperando al último rayo de luz” y….PUM! El rayo entró en la montaña, pintándola de rojo. Un momento realmente especial y un verdadero regalo para los ojos después de batallar contra las condiciones climatológicas.
 
Así fue como Islandia nos daba la bienvenida y nos avisaba de que todo el viaje giraría en torno a la esperanza, ya que tuvimos condiciones realmente difíciles donde la lluvia y los vientos extremos fueron los protagonistas en muchos de nuestros días.

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